Rebeldes

Cuando uno pronuncia el nombre de Carlos Segarra, inmediatamente aparece en tu memoria, sobreimpresionado, el nombre del grupo Los rebeldes y suena en tu cabeza, de manera nítida y en presente, temas como Mediterráneo, Bajo la luz de la luna, Mi generación y otras muchas canciones que marcaron una época y, como dice el tema, toda una generación.

Este grupo, nacido en 1979, en Barcelona, y que continúa su camino en la actualidad, se atrevió a introducir en el panorama musical español, en la época de la movida, un género por el que pocos apostaban, pero que ellos llevaban en la sangre y que mostraba a las claras una cultura musical diferente y, sobre todo, profunda y potente. Este género fue el Rock, pero más concretamente el Rockabilly, al que asociamos directamente con la cultura americana propiamente dicha: sombrero de cowboy, guitarra eléctrica o banyo, ropa muy vaquera, infinitas praderas, ganado y un timbre de voz muy especial.

Si alguno espera que vomite aquí la biografía musical del grupo, ya puede ir esperando. Lo único que puedo decir es que pocos grupos ha dejado huella de verdad en la música y este grupo es uno de ellos, pero lo que mas me reconforta es su coherencia con aquello que tocan, con aquello que les gusta en lo que a música se refiere.

Más de 20 discos avalan una trayectoria que pocos pueden igualar, pero lo más importante es que tienen un público fiel, muchos éxitos a sus espaldas, pocas ciudades que no hayan llenado sus conciertos en sus estadios y, lo mejor, una voz inconfundible, que queda grabada en la memoria y un sonido grabado a fuego en la piel de muchos hombres y mujeres que crecieron con ellos, junto con muchos hijos de esos incondicionales, que siguen cantando las canciones que escuchaban de boca de sus padres y en los discos y cedés que han puesto en los equipos musicales de casa.

¡Cuántos besos se habrán dado muchas parejas, o habrán hecho el amor, en la parte de atrás del coche, escuchando sus canciones! ¡Cuántos chicos y chicas habrán deseado viajar con su coche o la moto por la Ruta 66, desde Chicago (Illinois) hasta los Ángeles, ahora hasta Santa Mónica! Ellas deseando conocer un hombre como Carlos Segarra, pinta de vaquero, malote con sentimientos, patillas, pelo largo y sobrero vaquero, que le cante a la luz de la luna o que la lleve a recorrer el mundo, siempre rodando o conduciendo hacia la puesta de sol, sin nada ni nadie que los pueda detener.

Gracias a ellos, Los Rebeldes, por crear nuevos sueños a una nueva generación que jamás os ha olvidado ni lo harán.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán.

La mirilla curiosa.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .