Momina Mustehsan

Con esta mujer, Momina Mustehsan, estamos ante una caso en el que se mezcla una gran voz, una gran artista, cantante y activista social, para quien la música nos es sacar temas como ristras de chorizos, uno tras otro, sin que importe la calidad del producto final.

Su éxito la ha ayudado, no solamente a mantenerse dentro del mundo y la industria musical sino también en una carrera como actriz y, sobre todo en un trabajo humanitario que abarca desde la educación (presentando planes de educación a distancia para niños en áreas rurales o donde no hay escuelas), pasando por la salud mental y la problemática de la mujer en Pakistán y el feminismo.

Nacida en Quetta, Baluchistán, Pakistán, queda claro que, además de una voz preciosa, impresionante, y una presencia, a la hora de cantar, para la que no necesita nada más que su instrumento, la voz, para atraparte, su música es, además de su trabajo, un medio para mejorar el mundo y eso es algo que no se ve habitualmente en otros grupos o artistas, quienes se comprometen más de palabra que de obra o con alguna colaboración musical que, al final se queda en nada más que poner la cara y cantar.

Está claro que la juventud actual está mas que concienciada con lo que ocurre en el mundo, con los diferentes movimientos que luchan por la falta de derechos, las mejoras en cuanto a salud y/o educación de la población, la falta de igualdad entre hombres y mujeres en algunos países, que distan mucho de entender lo que significa la palabra democracia, etc.

Es importante dar voz a este tipo de personas que, además de tener una carrera intelectual —hablamos de que esta artista es doble licenciada en Ingeniería Biomédica y Matemáticas Aplicadas por la Universidad de Stony Brook, Estados Unidos— y musical, como es este caso.

Por lo tanto, lo artístico y lo social o reivindicativo, en este caso, van de la mano.

No es muy prolífica en cuanto a material musical y una gran parte de su carrera está pareja a colaboraciones y/o temas creados para bandas sonoras de películas, por lo que las grabaciones en solitario son las menos habituales. Aún así, es una delicia escuchar su voz y, sobre todo, en directo.

Aquí os dejo parte de su material.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán.

27 Infinitos

Olivia Dean

No hay nada mejor que escuchar una voz que te hace sentir bien, que te emocione y que te haga decir: esto sí que es bueno. Y lo mejor, que cuando la escuchas en vivo, es cuando valoras realmente a esta cantante porque suena igual e, incluso, esto es opinión personal, mejor.

Nacida en Haringley, Londres. Olivia Dean, de padre inglés y madre jamaicana-guyanesa, esta chica de veintitrés años no solamente es buena cantante, sino que tiene un instrumento en la voz de las que pocas mujeres pueden presumir. además, para mi sorpresa, la utiliza expresando apenas esfuerzo, como si fuera una prolongación de sí misma y llega, de verdad que llega.

Es de agradecer que vayan apareciendo artistas, que buscan un hueco en este mundo de la música, con algo distinto a belleza física y auto tune. De lo primero, a esta cantante le sobra, de lo segundo, no lo necesita ni lo usa. Todo el que la escuche tiene que tener claro que su voz es algo que te va a enamorar desde el primer segundo y te va a enganchar para que te quedes a oírla un tema tras otro.

Quizá, otro de los elementos que me gusta de estar artista es que se está fraguando su carrera poco a poco, con muchos conciertos en salas pequeñas, pero abarrotadas; con buenas canciones y mejores letras; con una imagen sobria, pero con enorme fuerza sobre el escenario; con una conexión que se ve con el público y con todo aquel que la escuche.

Particularmente, creo que esta mujer es una crack y que tiene un futro brillante, seguro y, desde mi pequeño espacio en el que escribo, tiene mi apoyo incondicional.

Aquí os dejo una selección de varios de sus vídeos y directos, que estoy seguro que os van a encantar.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán

La mirilla curiosa

Villanueva

No sé qué tienen los grupos musicales gallegos, en especial los de Vigo, ciudad que me vio nacer, que despierta en algo nuevo en mí. Creo que es por la movida, la multiculturalidad de la ciudad, una ría única en el mundo, su gastronomía, lo fácil que es ser parte de ella y por las puestas de sol que se pueden ver desde las playas de arena blanca o las cimas de los montes cercanos.

Lo siento, pero no, no soy imparcial para todo lo que culturalmente se crea en ella, ya sea dentro de lo artístico como la pintura, el teatro, la escultura, etc.… y, como en este caso, la música.

Así que, en este caso, tengo que referirme a un artista de la música, vigués y afincado en Bembrive: Villanueva.

Compositor de canciones en las que imprime su vertiente literaria, inspirada en aquello que lee para crear sus letras, teniendo como referencias una amplia lista de nombres de escritores, así como también otros grupos y cantantes.

Ha sido miembro de otros grupos como Gardening o Martynez.

No le gusta la obligatoriedad que existe de estar presente en las redes sociales, generando contenidos constantemente. Para él, lo más importante es la creación, la creatividad, junto con la calidad de la misma, lo que produce una obra creada tras un trabajo profundo. De este modo, tiene algo de lo que poder hablar y presentar al público.

Para Villanueva, un artista es aquel que siente que la obra ha de estar por encima de la persona.

Sonido potente, en la que destacan las guitarras, teclados y batería. Una voz clara, fuerte, directa, sin miedo de ser escuchada y que llega donde quiere hacerlo.

No te invita a escuchar, te abre las puertas para que entres hasta la cocina, para compartir su mundo contigo. La música es arte y sus medios también lo son, por lo que estamos ante un artista musical multidisciplinar.

Juega con lo cercano y lo hace música, poesía en letra de canción, metáfora en imagen, conectando con unos ritmos muy, muy buenos.

En su música se respira aire, mar, bullicio, noche y día, lo cotidiano, lo íntimo y lo personal… Tantas realidades como matices tiene la vida.

Me gusta ese aire indie en el sonido, que me recuerda a grupos ingleses de los 80, con la potencia y producción del siglo XXI y un cierto aire retro.

Lo que está claro es que no es alguien que haya aparecido por casualidad en el panorama musical. Hay un bagaje y muchas horas de trabajo detrás de Villanueva. Hay identidad propia, sonidos personales y se ve que cree en lo que hace.

Observo una trayectoria y un camino que recorrer y vivir por delante, por lo que escucho, que puede llenar con su mundo musical. Hacen falta artistas como él para seguir disfrutando, no solamente de la música sino también de nuevos artistas que, realmente, tienen algo que decir.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán

La mirilla curiosa

Valeria Castro

Valeria Castro es una joven artista de 22 años, nacida en La Palma y es una de esas voces que tiene mucho que decir.

Cuando uno la ve por primera vez, lo que puede apreciar es presencia. A mí me recuerda a la que fue cantante de Madredeus: Teresa Salgueiro. Eso por un lado, pero también hay que destacar en ella una voz preciosa, que te va llenando a medida que la vas escuchando en cada tema que canta.

Vale que, hasta ahora, casi todo su repertorio se centra en versiones de otros temas y que los propios aún son pocos, pero en cada uno de los temas que interpreta es capaz de imprimir su estilo propio, su personalidad y su punto de vista musical. ¿Qué tiene que crecer como artista? Todos lo hacen con más o menos recorrido, pero esta mujer ya tiene una parte de ese camino afianzado y, sobre todo, con una ruta perfectamente trazada. Que llegue antes o después sólo es cuestión de tiempo.

Me encanta esa vibración en su voz tan natural, que activa el «pelómetro» y te dice que sí, que ella tiene ese «algo» que la hace diferente, especial y que hace que sientas que ella sí que es una artista, no en potencia, sino una a la que le falta poco para irrumpir definitivamente en un panorama musical falta de buenas voces como la que ella posee.

Para quien la conozca, no creo que le sorprenda lo que escribo. Para el que se acerca a ella por primera vez, ojalá se sorprenda y se emocione como lo he hecho yo al escucharla.

Aquí os dejo una recopilación de varios de sus vídeos.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán

La mirilla curiosa

Nolwenn Leroy

Te puede gustar o no, te puede seducir su voz o no, te puede tocar el «pelómetro» o no, pero lo que sí hay que reconocer es que tiene una gran voz y personalidad cuando canta y sabe cómo transmitir aquello que canta.

Nolwenn Leroy, nacida en Saint-Reanan, Finisterre, Francia. Estamos ante una cantante, compositora y multiinstrumentista. Para el que quiera más datos sobre su biografía, ya sabe dónde encontrarla en internet.

Para mí es más importante lo que me transmite a través de su música, de su voz, de cada una de las canciones que sube en los canales musicales de vídeo, etc. Como diría el Príncipe de Bel Air: tiene un no sé qué y un qué sé yo que yo qué sé. Puede parecer superficial y un poco cómico lo que expreso, pero es una manera tan válida como cualquier otra para intentar describir algo que no está al alcance de muchos y es ser buena artista en estos tiempos que corren, en los que cualquiera con autotune se cree lo más de lo más.

Por eso hay que separar el grano de la paja y poner en valor a quien realmente merece la definición de artista.

Una de las cosas que me gustan de ella es que no se ha centrado únicamente en un estilo y explora, así, otros ritmos y géneros en los que poner su sello personal. Tiene un largo camino para consolidad su trayectoria musical, eso está claro, pero lo va haciendo con paso firme.

El hecho de de cantar casi siempre en francés podría hacer que se le cerraran algunos mercados internacionales de la canción, pero, en este caso, lo dudo porque es muy buena en lo que hace y da gusto escucharla.

Ahora, también tengo que decir que a mí me gustan más los temas más íntimos y algunas colaboraciones que ha realizado, como la que hace con Renaud Capuçon, en la versión del tema de la película Bagdad Café: Callin you.

Aquí os dejo, como siempre, una compilación de varios de sus temas para que la conozcáis mejor.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán.

La Mirilla Curiosa

Ambar Lucid

En ocasiones, no muchas ni demasiadas, surgen voces en esto de la música que, en el mismo momento en que las escuchas, no puedes quitarlas de tu cabeza. Piensas que no es lo que crees haber oído, que no pueden ser tan buenas como escuchas y menos cuando tienen que enfrentarse a un público, un directo, un acústico.

Pero hete aquí sí, que esta vez es de verdad, que tus oídos no te traicionan y lo que ha hecho que te pares a escuchar esa voz y la música que la acompaña es de verdad bueno o, como escribo a veces, bueno no, lo siguiente.

Ambar Lucid, de madre Dominicana y padre mexicano, tiene una historia vital más que interesante, pero lo que me llama poderosamente la atención es que con tan solo cinco años ya empezó a cantar y que su formación musical y vocal es completamente autodidacta. Toca varios instrumentos, como son en el piano, la guitarra y el ukelele y usó YouTube para la técnica vocal. 

Yo la escuché de pasada en un video, en ese canal que conocemos todos, que era de la banda sonora de la serie Élite, en el que aparece cual hada de los bosques micrófono en mano. Iba a pasar a otro vídeo cuando su voz freno mi dedo, a punto de darle al tabulador del teclado, y claro, no me quedó más remedio que buscar una versión en directo y aquello fue lo que derribó los muros de mi mente, en la que no entra cualquier tema ni artista.

Creo que me quedé medio tonto al escuchar el tema Fantasmas (Live). En él es increíble la capacidad vocal de esta chica, pero lo mejor es que la música que la acompaña, las melodías, sencillas y, al mismo tiempo hipnóticas, envuelven un tema como pocos he escuchado en mi vida.

Esta artista, que ya tiene un gran bagaje musical creo que lo tiene todo para llegar a lo más alto, siempre y cuando, como digo siempre, si sabe enfocar su carrera positivamente, tomándose su tiempo y haciendo las cosas como hasta ahora. Tiene la voz, la personalidad, un estilo propio y reconocible y más para que, en poco tiempo, pueda ser una referencia musical.

Como siempre, una compilación de su música y trayectoria valen más que mil palabras.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán

La Mirilla Curiosa

Chica Sobresalto

¿A quién tenemos tras este nombre? Maialen Gurbindo es la mujer que hay tras Chica Sobresalto. Oriunda de Atarrabia, País Vasco, estamos ante una de esas cosas que pasan no demasiadas veces: que es mejor cambiar de dirección para encontrar tu camino y conseguir lo que no conseguiste cuando recorrías una senda que no era la tuya.

No seré yo quien diga que un concurso de cantantes de la televisión pública sea bueno o menos bueno. Lo que sí puedo decir es que, en muchísimas ocasiones, no gana el mejor o, al menos, los que mejor lo hacen no llegan a los programas finales.

Tengo sentimientos encontrados porque, por un lado, me lastra que sea una de las participantes de ese programa, pero, por el otro, es más la sensación de que ha pasado el tiempo suficiente para saber qué podía ofrecer esta artista y, sinceramente, creo que, como he dicho antes, ha encontrado su «Yo» musical y artístico.

Me tiene un aire a Zahara, pero con una voz más grave y potente. Coinciden en ese aire ligeramente melancólico en cuanto a la imagen, pero destaca mucho más en ella la personalidad de su música y unas letras llenas de metáforas y mensajes; poemas musicados que rompen muchas barreras emocionales y que hacen que no te deje indiferente con sus canciones y lo que estas transmiten al público.

Obviamente, no se puede hablar ni de una intensa discografía ni de cientos de conciertos que reflejen el bagaje musical de esta mujer como artista, pero sí es cierto que, a poco que vaya pasando el tiempo, seguramente, y si mantiene una nivel musical y artístico suficiente, podemos estar hablando de una artista de referencia. Ahora sí, tampoco sabemos si dentro de la gran industria musical o en el denominado panorama Indie.

Lo que está claro es que esta mujer y artista ha dejado atrás esa imagen de concursante y se está labrando un futuro más que prometedor.

Con ella, su música y vídeos os dejo.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán

La mirilla curiosa

1974 – Historia de un Hit Volumen XVII (Ahora en inglés)

—Oiga, jefe.

—Ya estamos. A ver qué quieres ahora.

—Pues que le estaba dando vueltas a la cabeza…

—No, si muy en su sitio no la tienes, la verdad.

—Bueno, jefe, pues lo que le decía. Que estaba yo con mis pensamientos sobre lo importante que es la referencia musical del año en que nacemos, como contexto histórico, y, tras la charla del otro día, me he quedado con una duda.

—Tu dirás.

—La duda que tengo es que los temas que escuchamos sólo eran españoles.

—¿Te diste cuenta ahora?

—¿Qué?

—Lo que yo te diga. Ya lo sabía, pero estaba esperando a que me lo preguntaras. Por eso te tenía preparada una selección de temas en inglés, porque en esa época era lo que molaba más, lo que llamaba más a la gente joven y porque era mucho mas moderno el escuchar música en ese idioma.

—Eso es trampa, jefe.

—No, eso es centrarse en lo que te gusta, que te despistas más que una mosca, pero te doy el beneficio de la duda porque te has dado cuenta tú solito del tema.

—¿Y qué hacemos ahora, jefe?

—Muy sencillo, vamos a ir hasta el mueble donde tengo los discos, localizamos los que tengo en la cabeza y que corresponden al año 1974, hacemos una selección de ellos y los escuchamos, para que te des cuenta de que muchos de los sonidos, ritmos y matices musicales están más que utilizados en los grupos actuales, que parecen que no han evolucionado ni saben hacer música sino es tomando prestado lo de mis viejos conocidos.

—Es usted un poco moñas, ¿no?

—¿Yo, moñas? ¿Pero de dónde has sacado tu esa expresión, que podía ser de mi abuelo? Escúchame bien, chaval. Ya les gustaría a muchos de tus colegas, amiguitos músicos, componer, aunque sólo fuera una vez en la vida, un tema que se acercara a alguno de los que vamos a escuchar. Te puedo asegurar que la calidad, las letras, ritmos, las voces, de esa época, raramente las escucharás ahora si no es con millones de filtros y el autotune. Antes, o valías, y valer significaba saber cantar y tener buena voz, o de patitas a la calle a trabajar de lo que fuera. Todos querían triunfar, pero sólo unos pocos y muy buenos llegaban arriba. Ahora es todo negocio, marketing y dinero para las radios y la tele. Grupos y cantantes que, la mayoría de las veces, no pueden cantar fuera de un estudio porque se nota que son un producto de programas informáticos, y los que valen de verdad se cuentan con los dedos de la mano.

—Está usted muy combativo hoy.

—No, lo que pasa es que estoy hasta la higa de que nos quieran vender música que no lo es, sino bases de ritmos, que me parece bien, pero que está demasiado enlatado; cantantes que no lo son; grupos que ni se acercan a lo que significa ese concepto y que me hablen de nueva música cuando, en la mayoría de las ocasiones, son remezclas o refritos de clásicos de toda la vida.

—¿Y qué hacemos, jefe?

—Lo que te acabo de decir. A poner los vinilos y a disfrutar.

—Ya estábamos tardando.

—Lo que te dije el otro día: no todo está perdido.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán

La mirilla curiosa.

1974 – Historia de un Hit Volumen XVI

—Oiga, jefe.

—Dime, pimpollo.

—¿Eh?

—¡Cuánta ignorancia social, por Dios! A ver, ¿qué se te ha perdido?

—Pues estaba pensando que, muchas veces, no somos conscientes de la música que escuchamos cada día, cada año. Es mucha y llega un punto en que es casi inabarcable.

—¿Sabes qué pasa, chaval? Que no nos damos cuenta de su importancia. En mi época, la música no era tanta como es ahora, pero, a diferencia de hoy día, marcó mucho a la gente, incluso una generación. Los cantantes eran reconocibles y, sobre todo, los temas musicales se mantenían en el tiempo, lo que ha hecho que generaciones posteriores y actuales las sigan tarareando y cantando. Ahora, la mayoría suenan igual o muy parecidas, con lo que es muy difícil recordarlas y ya no te digo a quien las interpreta, que esa es otra. Ahora, la mayoría son voces, pero no artistas. Se ha perdido mucho eso de que el cantante fuera también músico, letrista o ambas cosas.

—Hombre, jefe. Le doy la razón en eso, pero estará conmigo en que ahora hay muchas opciones, estilos y, sobre todo, acceso a músicas del mundo a las que antes era imposible llegar.

—Eso no te lo discuto, pero se ha perdido la esencia de la personalidad del artista, del grupo. Te voy a hacer una pregunta.

—Suéltela, jefe.

—Además de los nombres de grupos y artistas que suenan en las radiofórmulas de turno, ¿puedes decirme el nombre de diez grupos o cantantes actuales?

—Claro, jefe. Vera…

—Venga, dime el primero.

—Sí, hombre. Este…

—¿Qué?

—Es que…

—Ni papas, ¿verdad?

—¡Porras! Pero seguro que, si yo le pregunto por alguno de su época, no se acuerda de casi ninguna.

—¿Me estás retando? Vale, pregunta chaval.

—¿En serio?

—Claro.

—Luego no me vacile.

—¿Tienes miedo?

—La madre que lo…

—Chaval…

—Vale, vale. A ver… sí, lo tengo: 1974

—Mira, en ese año nació un amigo mío. Alejandro. Y recuerdo perfectamente lo que sonaba en esa época: Las Grecas, Juan pardo, Camilo Sesto, Dannny Daniel, Fórmula V, Roberto Carlos, Patxi Andión, Manolo Otero, Jose María Guzmán, Alcatraz y para joder, te digo uno más, Doctor Pop. ¿Qué? Y sin despeinarme.

—Está bien, jefe. Ahí me ha ganado.

—Y por goleada.

—Pero ahora me tiene que poner los temas para escuchar.

—Pues siéntate y disfruta, que voy a buscar en mi discoteca. Enciende el plato mientras los busco y los ponemos para que te culturices, musicalmente hablando.

—Gracias, jefe.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán

La mirilla curiosa

Madness – Historia de un Hit Volumen XV

— Oiga Jefe. ¿A usted le suena un grupo que se llama… ? ¿Cómo era…? ¡Joder!

— ¡Chaval! No te pases que te la ganas, que hace tiempo que no te has ganado una. A ver… Céntrate. Pregunta: ¿actual?

— No.

— ¿Clásico?

— Tampoco.

— ¿Español?

— Ni de broma.

— Inglés.

— Al menos cantan en ese idioma.

— ¿De hace cuanto tiempo?

— Casi cincuenta años.

— ¡Vaya! Interesante. ¿Pop?

— A mí me suena a Ska, pero no creo que sea el caso, que eso es de ahora, ¿no?

— ¿De ahora? Escucha, chaval. Tú me estás hablando de Madness, ¿Verdad?

— ¿Cómo lo sabe?

— Porque uno escucha, lee y estudia, sobre todo, le apasiona la música.

Madness es un grupo que es toda una referencia. ¿Sabes cuándo te intentan colar que un grupo actual es la leche , que ha creado un sonido nuevo, que lo esta «petando» que…?

— Sí, claro.

— Tu asientes tranquilamente, pero cuando otra persona se ha callado de una vez, le sueltas: Eso ya estaba inventado. No me cuentes nada porque lo que tu escuchas de muchos grupos de Ska de ahora, de los que creen que el mundo gira gracias a ellos, no entienden que Madness, hace 44 años —sí, como lo escuchas y lo lees— hacia bailar a medio mundo con esos ritmos. ¿Y sabes lo más simpático? Son de  Camden Town, Londres, Reino Unido. ¿Cómo te quedas?

— Pero a mi me dijeron…, yo escuché… ¿Está seguro?

— No, soy imbécil, no sé lo que digo y como no lo sé, me lo invento para «vacilarte». ¡No te digo! A ver si te entra en la mollera. Que muchos grupos del panorama musical actual no hacen más que copiar lo que otros han hecho mucho antes, por mucho que lo quieran vestir de novedoso. Y lo peor, que suena mejor el original que la copia burda de otros grupos que me quieres hacer escuchar alguna vez que otra. ¿Lo quieres más claro?

— Como el cristal de mi casa.

— Pues entonces tienes que saber, según mi humilde opinión, aunque sabes que tengo razón en todo lo que digo, si tengo que elegir entre el ahora y el antes de este grupo, sabes que me quedaré con la anterior, que se situó entre 1976 y 1986. Como te habrás dado cuenta, de nuevo la década de los 70 y 80.

— Pues ahora que lo dice, creo que ya voy entendiendo cuál es su punto de vista con respecto a la música.

— Es más. Cuando miras sus vídeos te das cuenta de que buscan la crítica social, pero desde un punto de vista ácido, intentando darle un punto alegre, como la música Ska, lo que hace destacar mas esa visión crítica de lo que se quiere criticar.

— Eso es interesante.

—Pero de nada vale esa crítica si la música es igual siempre o la forma en que se presenta es una porquería. Eso es lo que diferencia a Madness de otros grupos. Hacen buena música, muy currada como banda, buenas letras y le imprimen el carácter británico, ese aire que los hacen distintos y, sobre todo, la famosa «flema».

— ¿Pues sabe que me apetece escucharlos bien? Con sus comentarios y todo.

— Pues al mueble de mis vinilos y a disfrutar. Por una vez te libras porque me has hecho recordar y, sobre todo, te has ganado mi simpatía. Venga, al lío musical.

— A él vamos.

La mirilla curiosa.

Alejandro Guillán.