Momina Mustehsan

Con esta mujer, Momina Mustehsan, estamos ante una caso en el que se mezcla una gran voz, una gran artista, cantante y activista social, para quien la música nos es sacar temas como ristras de chorizos, uno tras otro, sin que importe la calidad del producto final.

Su éxito la ha ayudado, no solamente a mantenerse dentro del mundo y la industria musical sino también en una carrera como actriz y, sobre todo en un trabajo humanitario que abarca desde la educación (presentando planes de educación a distancia para niños en áreas rurales o donde no hay escuelas), pasando por la salud mental y la problemática de la mujer en Pakistán y el feminismo.

Nacida en Quetta, Baluchistán, Pakistán, queda claro que, además de una voz preciosa, impresionante, y una presencia, a la hora de cantar, para la que no necesita nada más que su instrumento, la voz, para atraparte, su música es, además de su trabajo, un medio para mejorar el mundo y eso es algo que no se ve habitualmente en otros grupos o artistas, quienes se comprometen más de palabra que de obra o con alguna colaboración musical que, al final se queda en nada más que poner la cara y cantar.

Está claro que la juventud actual está mas que concienciada con lo que ocurre en el mundo, con los diferentes movimientos que luchan por la falta de derechos, las mejoras en cuanto a salud y/o educación de la población, la falta de igualdad entre hombres y mujeres en algunos países, que distan mucho de entender lo que significa la palabra democracia, etc.

Es importante dar voz a este tipo de personas que, además de tener una carrera intelectual —hablamos de que esta artista es doble licenciada en Ingeniería Biomédica y Matemáticas Aplicadas por la Universidad de Stony Brook, Estados Unidos— y musical, como es este caso.

Por lo tanto, lo artístico y lo social o reivindicativo, en este caso, van de la mano.

No es muy prolífica en cuanto a material musical y una gran parte de su carrera está pareja a colaboraciones y/o temas creados para bandas sonoras de películas, por lo que las grabaciones en solitario son las menos habituales. Aún así, es una delicia escuchar su voz y, sobre todo, en directo.

Aquí os dejo parte de su material.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán.

27 Infinitos

Fran Vázquez — Emotions

Hay personas que han nacido para luchar, con nombre y apellidos, que por mucho que la vida quiera frenarlos; las circunstancias quieran sembrar dudas; los golpes busquen que caigan y que no se levanten del suelo; que los miedos y preocupaciones atenacen, lo que provoca en ellas es el efecto contrario: que miren a los ojos de aquel que busca provocar la tormenta y se enfrenten, luchen por aquello en lo que creen y en lo que hacen.

Todo esto nada tiene que ver con que no se preocupen, cuiden y protejan a sus seres queridos, a su familia o amigos.

En tiempos de pandemia todo se para, se cancela, se corta y obligan a replantearse a uno todo aquello que has hecho hasta ese momento, a reflexionar acerca de los pasos a dar y en qué hacer a partir de ese mismo momento.

Fran Vázquez es uno de esos luchadores que, ante la adversidad, sigue apostando por nuevos proyectos musicales, por grabar discos en los que plasmar aquello que ama, ya sean temas propios originales, en sus diferentes géneros musicales, o bien grabando temas que han sido importantes en su carrera musical, en su camino vital y que le han influido.

Fruto de todo ese bagaje musical y de lo bebido de otros surge Emotions, una segunda parte de otro disco llamado Feelings, proyecto que no salió a la venta en su momento y que, generosamente, Fran regaló a todos aquellos que quisieron escucharlo, mediante la posibilidad de descargarlo gratuitamente durante unos días.

Emotions, además, nace con una edición limitada de únicamente 100 copias, de las que apenas quedará alguna, si es que queda. En este disco podemos encontrar temas como: I don´t want to missing thing, Carrie, Hallelujah, Padre y muchos más que, seguro, harán las delicias de quienes lo compren.

Para quienes conocemos a Fran Vázquez como cantante, sólo decir que es un placer poder escuchar a una de las mejores voces de rock del panorama musical nacional y, no me equivoco si creo que, personalmente, es una de las mejores a nivel internacional. Sus registros vocales te hacen pensar en por qué él, como artista, no tiene la repercusión nacional e internacional que se merece.

Para los que lo conocen en su parte más personal e íntima, entre los que no me encuentro, enhorabuena.

Lo que pongo en valor de él como profesional, es que durante todo este tiempo que la música ha tenido que parar, los conciertos cancelarse y todo lo que gira en torno a ello: trabajadores, locales, promotores, empresas de material musical, etc., y se detiene sin fecha segura de reinicio, no ha dejado de trabajar; de estar delante de sus seguidores en las redes; siempre conectado, subiendo videos, cantando, realizando conciertos para, de alguna manera, hacer que el estar en casa se llevara mejor; preparando nuevos proyectos que ya se van materializando y, lo mejor de todo, comprobando que cuando uno ama lo que hace, cuando el mundo en el que te mueves y crees te apasiona, poco a poco se va viendo esa luz al final del túnel y lo bueno que has sembrado, germina con fuerza.

Para mí, de corazón e intentando ser lo más realista posible, es un placer poder escribir sobre Fran Vázquez porque creo que su constancia, su perseverancia, su manera directa de ser como persona y, sobre todo, su coherencia dentro del panorama musical y en cada proyecto que plasma, hace de esta persona un ser muy grande, tanto desde el punto de vista humano como desde el punto de vista profesional.

Para mí, insisto, Fran Vázquez es una de las mejores voces que he escuchado hasta ahora dentro del panorama rock y no tiene nada que envidiar a muchos de los cantantes más conocidos por muchos.

Creo que merece mucho más reconocimiento del que ha tenido hasta ahora.

Gracias Fran por tu música, por creer en lo que haces y por regalarnos tu música desde lo más profundo de tu alma.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán.

La mirilla curiosa

Rebeldes

Cuando uno pronuncia el nombre de Carlos Segarra, inmediatamente aparece en tu memoria, sobreimpresionado, el nombre del grupo Los rebeldes y suena en tu cabeza, de manera nítida y en presente, temas como Mediterráneo, Bajo la luz de la luna, Mi generación y otras muchas canciones que marcaron una época y, como dice el tema, toda una generación.

Este grupo, nacido en 1979, en Barcelona, y que continúa su camino en la actualidad, se atrevió a introducir en el panorama musical español, en la época de la movida, un género por el que pocos apostaban, pero que ellos llevaban en la sangre y que mostraba a las claras una cultura musical diferente y, sobre todo, profunda y potente. Este género fue el Rock, pero más concretamente el Rockabilly, al que asociamos directamente con la cultura americana propiamente dicha: sombrero de cowboy, guitarra eléctrica o banyo, ropa muy vaquera, infinitas praderas, ganado y un timbre de voz muy especial.

Si alguno espera que vomite aquí la biografía musical del grupo, ya puede ir esperando. Lo único que puedo decir es que pocos grupos ha dejado huella de verdad en la música y este grupo es uno de ellos, pero lo que mas me reconforta es su coherencia con aquello que tocan, con aquello que les gusta en lo que a música se refiere.

Más de 20 discos avalan una trayectoria que pocos pueden igualar, pero lo más importante es que tienen un público fiel, muchos éxitos a sus espaldas, pocas ciudades que no hayan llenado sus conciertos en sus estadios y, lo mejor, una voz inconfundible, que queda grabada en la memoria y un sonido grabado a fuego en la piel de muchos hombres y mujeres que crecieron con ellos, junto con muchos hijos de esos incondicionales, que siguen cantando las canciones que escuchaban de boca de sus padres y en los discos y cedés que han puesto en los equipos musicales de casa.

¡Cuántos besos se habrán dado muchas parejas, o habrán hecho el amor, en la parte de atrás del coche, escuchando sus canciones! ¡Cuántos chicos y chicas habrán deseado viajar con su coche o la moto por la Ruta 66, desde Chicago (Illinois) hasta los Ángeles, ahora hasta Santa Mónica! Ellas deseando conocer un hombre como Carlos Segarra, pinta de vaquero, malote con sentimientos, patillas, pelo largo y sobrero vaquero, que le cante a la luz de la luna o que la lleve a recorrer el mundo, siempre rodando o conduciendo hacia la puesta de sol, sin nada ni nadie que los pueda detener.

Gracias a ellos, Los Rebeldes, por crear nuevos sueños a una nueva generación que jamás os ha olvidado ni lo harán.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán.

La mirilla curiosa.

1974 – Historia de un Hit Volumen XVII (Ahora en inglés)

—Oiga, jefe.

—Ya estamos. A ver qué quieres ahora.

—Pues que le estaba dando vueltas a la cabeza…

—No, si muy en su sitio no la tienes, la verdad.

—Bueno, jefe, pues lo que le decía. Que estaba yo con mis pensamientos sobre lo importante que es la referencia musical del año en que nacemos, como contexto histórico, y, tras la charla del otro día, me he quedado con una duda.

—Tu dirás.

—La duda que tengo es que los temas que escuchamos sólo eran españoles.

—¿Te diste cuenta ahora?

—¿Qué?

—Lo que yo te diga. Ya lo sabía, pero estaba esperando a que me lo preguntaras. Por eso te tenía preparada una selección de temas en inglés, porque en esa época era lo que molaba más, lo que llamaba más a la gente joven y porque era mucho mas moderno el escuchar música en ese idioma.

—Eso es trampa, jefe.

—No, eso es centrarse en lo que te gusta, que te despistas más que una mosca, pero te doy el beneficio de la duda porque te has dado cuenta tú solito del tema.

—¿Y qué hacemos ahora, jefe?

—Muy sencillo, vamos a ir hasta el mueble donde tengo los discos, localizamos los que tengo en la cabeza y que corresponden al año 1974, hacemos una selección de ellos y los escuchamos, para que te des cuenta de que muchos de los sonidos, ritmos y matices musicales están más que utilizados en los grupos actuales, que parecen que no han evolucionado ni saben hacer música sino es tomando prestado lo de mis viejos conocidos.

—Es usted un poco moñas, ¿no?

—¿Yo, moñas? ¿Pero de dónde has sacado tu esa expresión, que podía ser de mi abuelo? Escúchame bien, chaval. Ya les gustaría a muchos de tus colegas, amiguitos músicos, componer, aunque sólo fuera una vez en la vida, un tema que se acercara a alguno de los que vamos a escuchar. Te puedo asegurar que la calidad, las letras, ritmos, las voces, de esa época, raramente las escucharás ahora si no es con millones de filtros y el autotune. Antes, o valías, y valer significaba saber cantar y tener buena voz, o de patitas a la calle a trabajar de lo que fuera. Todos querían triunfar, pero sólo unos pocos y muy buenos llegaban arriba. Ahora es todo negocio, marketing y dinero para las radios y la tele. Grupos y cantantes que, la mayoría de las veces, no pueden cantar fuera de un estudio porque se nota que son un producto de programas informáticos, y los que valen de verdad se cuentan con los dedos de la mano.

—Está usted muy combativo hoy.

—No, lo que pasa es que estoy hasta la higa de que nos quieran vender música que no lo es, sino bases de ritmos, que me parece bien, pero que está demasiado enlatado; cantantes que no lo son; grupos que ni se acercan a lo que significa ese concepto y que me hablen de nueva música cuando, en la mayoría de las ocasiones, son remezclas o refritos de clásicos de toda la vida.

—¿Y qué hacemos, jefe?

—Lo que te acabo de decir. A poner los vinilos y a disfrutar.

—Ya estábamos tardando.

—Lo que te dije el otro día: no todo está perdido.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán

La mirilla curiosa.

Tahúres Zurdos

Si hablamos de Rock; si hablamos de la década de los 80; si hablamos de voces rasgadas y kilómetros de carretera; si hablamos de personalidad; si hablamos de guitarras y batería; si hablamos de la fuerza de lo femenino en este género, entonces no podemos hablar de otro grupo que no sea Tahúres Zurdos.

Aunque en 2004 el grupo se despidió del público, desde 1987 fueron uno de los más importantes del panorama roquero musical nacional. De hecho, diez discos, uno de ellos recopilatorio, abala su carrera como banda.

Aurora Beltrán era la cara visible de un grupo que bebía de fuentes tan diversas como The Who, Led Zeppelin o Lou Reed, entre otros. Al mismo tiempo, siempre gozaron de un público entregado y fiel que compartía una visión del rock fuerte, pero con letras más elaboradas y profundas, lo que le aportaba una cara más intelectual, profunda.

Quizá el problema principal de este tipo de bandas, en la época en la que tocaban, era que el panorama musical estaba muy saturado de bandas de rock, lo que hacía que muchas de ellas, que eran, en cuanto a calidad, mucho mejores que otras más reconocidas, no pudieran mantenerse o consolidarse de la manera que hubieran querido.

Creo que a este grupo, Tahúres Zurdos, le ocurrió lo mismo que a otros. Un gran grupo en todos los aspectos en unas décadas en las que la avidez de nuevos estímulos y referencias musicales, hacía que muchas bandas pasaran del reconocimiento y la gloria a una desaparición progresiva o el olvido absoluto.

Soy de los que piensa que no reconocemos lo suficiente lo que grupos como este, Tahúres Zurdos, supuso para una sociedad, para un país, que fue capaz de lo mejor, desde el punto de vista musical, y, al mismo tiempo, arrasar con aquello que construía en nada.

Creo que hay referencias que son importante mantener presentes y, sobre todo, valorar y mantener en el imaginario y la historia de la música, como por ejemplo este grupo, que abrió caminos alternativos en el rock y, sobre todo, sumó a este género la voz fuerte de las mujeres.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán.

La mirilla curiosa.

Deacon Blue

Deacon Blue es una de esas bandas que, sí o sí, son parte de las referencias musicales de la década de los 80, de la historia de la música y de géneros tan esenciales como el Pop, Rock, Blues, Rock Alternativo, Pop Rock o el Sophisti-Pop.

En este grupo de Glasgow, formado en 1985 destacan  las caras de los vocalistas Lorrain Mcintosh y Ricky Ross, voces reconocibles nada más escucharles en cada uno de los temas que interpretan.

Este es uno de esos grupos que transmiten una energía especial, que hacen que te sientas bien, que una sonrisa asome a tus labios y, sobre todo, que queden en la memoria una vez los escuchas por primera.

Está claro que el tiempo pasa para todos y que, seguramente, han vivido mejores tiempos y de más éxito. Sin embargo, han sabido mantenerse en un nivel de trabajo y reconocimiento más que bueno y sus conciertos se llena de nostálgicos y de nuevos oídos que entienden y comprenden la importancia de grupos como este y reconocen la calidad de su trabajo musical.

Deacon Blue es una banda y como tal, su forma de presentarse, de tocar, su personalidad está definida por un sonido propio, en el que la mezcla de la batería, los teclados y las guitarras, así como los instrumentos de viento, como el saxofón o la trompeta, son una parte troncal a la hora de escucharlos. 

Esta banda es de las que marcaron una generación, de las que eran parte de la colección de cromos y pegatinas que muchos adolescentes tenían en sus carpetas y libretas, pero, sobre todo, de los que dejaron huella en una década que buscan nuevas referencias  musicales, frescas, al margen de los primeros años de los 80, mucho más trasgresores.

El que no los haya escuchado nunca se llevará una agradable sorpresa y el que los ha disfrutado en el momento que aparecieron, seguro que le asoma una sonrisa recordándolos.

Aquí os dejo una recopilación de varios de sus vídeos.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán.

Gustavo Cerati

Cuando uno piensa en la música rock, con sus muchas variantes y la alternativa, no se puede obviar la referencia tan importante como es la del cantante y compositor Gustavo Cerati.

Letras cuidadas, literatura llevada a las canciones, melodías que destacan por sus fuerza, por su forma de atraer a quien escucha y también esos cambios en la fuerza de los temas, en la intensidad de las guitarras y las baterías. Por supuesto, su voz inconfundible y, sobre todo, clara, fuerte y potente.

No era uno de esos músicos que buscaba únicamente la fama o la pasta sin ofrecer nada más que unos temas que «pegaran» lo suficiente, para dejar una ligera huella, una referencia apenas recordada.

Y como gran artista, la faceta visual era realmente importante porque también era parte del mensaje. Por eso los vídeos no eran imágenes que se superponen como un producto. No, los vídeos son una prolongación de su vena artística y es importante entender toda su trayectoria musical en su conjunto: su música, sus letras, sus videocreaciones y él mismo. Y por eso Gustavo Cerati no es uno más. Es ese punto de referencia de la que bebieron y beben nuevos artistas latinoamericanos y también españoles.

No sé si será uno de los considerados «artistas totales«, por trabajar en las distintas vertientes, que son esenciales en un artista si quiere merecer ser algo más que una flor de un día.

Cuanto más profundizo en la música y las músicas que se hace en el mundo, con todas sus variantes y aunque sea a destiempo, tengo que decir que es una suerte poder encontrar artistas de la talla de Gustavo Cerati. Como siempre, la tristeza de su desaparición demasiado pronta nos deja un poso de tristeza. Sin embargo, nos deja su arte, su huella y, lo mejor de todo, es que lo hace con fuerza y enraizando todo aquello que ha creado en nuevas generaciones que, seguro, no dejarán que su legado desaparezca.

Abrazos musicales.

© La Mirilla Curiosa

Mr. Kilombo

Mr. Kilombo es artesanía, es mezcla, es colaboración, es creación partiendo de lo que hay en el mundo, ya sea mientras tomas un café o viajando, exprimiéndolo bien y, luego, tomando de ello a pequeños sorbos, para dejarnos una sensación fresca en cada uno de nosotros.

Nunca los había escuchado, pero soy de los que piensa que, cuando no es el momento, no lo es y este era el momento de descubrirlos, aunque otros lo hubieran hecho antes. Eso es lo que menos importa.

Poco más que una guitarra española le hace falta a este grupo para hacernos disfrutar de sus temas y de sus letras. Me gusta porque se nota que llevan tiempo en esto, aunque todavía no hayan despegado del todo, y se rodean de grandes voces, con las que regalarnos instantes únicos de música.

No voy a decir que será mi cantante favorito, porque no es así. Cada uno tiene sus gustos, pero este, seguro, estará entre mis grupos y artistas que considero especiales y que debo seguir. Eso seguro.

Lo que sí tengo claro es que son una referencia, aunque no suenen todo lo deberían hacerlo, pero eso sólo depende de quien quiera auparlos un poco más, de los medios y, sobre todo, del propio público.

Mr. Kilombo va en el buen camino van.

Abrazos musicales.

© La Mirilla Curiosa

Camilo Sesto – Historia de un Hit Voilumen XIV

— Oiga Jefe, ¿Puedo preguntarle algo?

— Lo que quieras. Otra cosa es que te quiera responder o te conteste lo que me de la gana.

— Verá, es que el otro día estuve husmeando entre sus discos de plástico…

— Joder, chaval, contigo no hago nada de provecho para el mundo. De vinilo, son de vinilo.

— ¿Pero eso no es plástico?

— Nada, el mundo llega a su fin, eso seguro. La gente está muy tocada del ala o es que ya no saben ni lo que dicen. Chico, habla bien, con los términos adecuados y puede que hoy aprendas algo nuevo.

— Sí, vale, lo que quiera. Pues lo que le decía, que hurgando en su colección había un tipo con greñas, con una pinta rarísima.

— ¿Pues ahora no caigo? Dime alguna de sus canciones.

— Si aquí tengo el disco. A ver… sí, aquí pone «Perdóname»,

— ¿Me lo puedes acercar? Sigo sin darme cuenta de quién puede ser.

Se lo acerqué al muy cabrón. Se las sabe todas. Esperó disimulando hasta que me tuvo a la distancia de la mano, un poquito más cerca. No vi venir cómo su mano impactaba en mi cara.

— ¡Por el amor de Dios! No le tienes respeto a nada. Te digo que escuches, que oigas, que mires y no me has hecho caso ninguno.

 ¡Hostia, jefe!

— La que te he dado.

— Eso seguro. ¿Pero a qué viene esto?

— Es que hacía tiempo que  no te la habías ganado y hoy tocaba, por inútil musical.

— ¡Coño, cómo pica!

— Y más que debía picarte. ¿Cómo puedes no reconocer a Camilo Sesto? Camilo Sesto es el cantante, compositor, la voz que ha sido una referencia desde los años 60 y que sigue siéndolo, aunque ahora mismo no quede mucho de quién fue.

— ¿Tanto ha sido?

— Y más, pero mucho más. Ha compuesto para los más grandes y ha vendido discos… ¡Puf! Pero es que, además, ha sido el artista internacional, junto con Julio Iglesias, más importante. ¿Sino por qué te crees que lo llamaban «Camilo Super Star»?

— Ya veo que le gusta.

— No chaval, es que me emociono al recordar lo que hizo este pedazo de artista. Tu no lo comprenderás porque estás alelado con el «chunda-chunda», pero es que hasta que te paras a comprender de verdad la música que se hizo en España en esas décadas y lo que supone para la historia de la música, no serás capaz de entender lo que fue esa época para conocer la actual.

— Pues ahora me ha entrado el gusanillo. ¿Quiere que lo ponga en el tocadiscos?

— Ya estás tardando.

— ¿Por que será que, cada vez que su mano impacta en mi cara, quiero escuchar el disco del que le hablo y es el causante de la hostia?

— Porque tu única neurona despierta y se pone receptiva.

¿A ver si va a ser eso?

— Venga, no perdamos tiempo. 

— Ahora mismo.

Abrazos musicales.

© La Mirilla Curiosa

Suzy Quatro

Rubia, guapa e inteligente. Si quieres acercarte Susana Kay, Suzy Quatro, tienes que hacerlo ante una cantautora, música, letrista, actriz, artista, escritora que marcó una época y su dominio en la industria discográfica estuvo situada, sobre todo, en las décadas de los 70 y 80, en los que su sello personal, al ser de los pocos artistas que, tocando el bajo, llegaría a ser líder de un grupo, marcó la diferencia.

Cuando uno la escucha, se topa con la fuerza del ritmo de la percusión en la batería, unos teclados que no te dejan indiferente porque parece casi jazz, unas guitarras que desgarran cada nota de las cuerdas, un bajo que mantiene la tensión de la melodía y la canción, que nunca decaen. Pero lo que alucina es la voz de Suzy, absolutamente brutal. Su voz está por encima de la de sus compañeros sin inmutarse, se hace notar hasta el punto de parecer enloquecer con cada tema. Llega a unas notas y agudos que son espectaculares. Pocos cantantes conozco que sean capaces de llegar a ellas sin romper la voz.

Aun así, los vídeos oficiales no son los que le hacen justicia porque están hechos con la voz enlatada y lo mejor es escucharla en directo, sobre todo cuando en los programas podían hacerlo así, al natural, viéndose los cables conectados y con el mensaje en la parte inferior diciendo «voz e directo«. Eso sí que valía para tomar la medida del cantante en cuestión.

No sólo era una fuerza sobre el escenario, sino que tenía esa energía para engancharte y no soltarte hasta que a ella le diera la gana.

Alguno pensará por qué hablo en pasado cuando aún está en activo. Lo hago porque creo que son ese tipo de artistas, hombre o mujer, cuyo momento ha pasado y que jamás va a recuperar. Lo que haga ahora es flipante, pero creo que como las décadas pasadas…, nada. Pero eso es una opinión personal, nada más.

Para quienes no la conocen, ¿puede ser cierto?, aquí os dejo una compilación de varios de sus temas que espero que disfrutéis. Por mi parte, disfrutar de buen rock.

Saludos musicales.

© La Mirilla Curiosa