Marina Sorin

Marina Sorin es uno de esos nombres, una artista, que mis oídos descubrieron por Internet, tecleando y buceando entre vidrios y publicaciones en muros y páginas musicales. Siempre me ha gustado encontrar algo diferente, que despierten nuevas sensaciones en mi interior, entre artistas, músicos y no tanto en lo conocido de siempre o bombardeado por las radiofórmulas.

Ella despertó ese interés, quizá porque tenía que ser así y porque, en cuanto escucho las primeras notas de uno de sus temas más recientes y, sobre todo, su voz, tuve que parar a oír lo que me transmitían. Lo hice con calma, con seriedad y, sobre todo, queriendo conocer qué trasmite y aporta; quién es y aquello que la hace distinta a otros artistas o no. Por eso esta publicación es para ella.

Y es cuando te paras a oírla cuando encuentras razones para no dejar de hacerlo. Por un lado, la energía que emana en los directos. Por otro, la conexión que establece con el público y cómo este escucha lo que ella tiene que cantar y expresar en sus letras. Eso me gusta porque indica que no es sólo música bonita o unas letras buenas. No, ella envía un mensaje que llega a un receptor que quiere escuchar lo que ella tiene que decir.

Estéticamente tiene personalidad y lo transmite con una imagen sencilla, pero potente. Tiene ese aire a cabaret de café con algo de circense, pero no se pierde en la parafernalia de la propuesta. El conjunto de la escena, con su teatralidad, en la que incluso el vestuario aporta una mayor circularidad al conjunto, es parte esencial en aquello que dice y canta.

Si bien es cierto que es una artista, como le ocurre a otras, que tiene una trayectoria musical de largo recorrido y que los pequeños espacios no le son ajenos, también es de esas personas que se han granjeado el afecto de otras personas dentro del mismo gremio y no es raro verla compartir escenario y grabaciones con nombres importantes, conocidos o relevantes dentro del mismo universo musical.

Creo que escuchar y degustar su música es algo que nos hace sentir que, en muchos casos, más de los que creemos, las cosas se pueden hacer muy bien y este es un ejemplo de ello.

Os invito a conocerla un poco más más con una compilación de varios vídeos de ella, en los que podréis apreciar su versatilidad y fuerza, cómo transmite desde su interior a tu corazón.

Abrazos musicales.

© La Mirilla Curiosa

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José José – Historia de un Hit Volumen XIII

— Hola jefe.

— Buenoooo, vienes cargado de discos. ¿Has estado en el rastro?

— Pues la verdad es que sí y no vea la cantidad de LPs que había a la venta.

— ¡Vaya! Si te acuerdas de la terminología. No está todo perdido.

— No se vaya a pensar. De verdad que es complicado escoger entre tanto desconocido.

— Como si ahora fuera diferente. ¿Sabes qué ocurre? Que antes tenías que ir a la tienda de discos y buscar entre muchos discos de vinilo, pero no había infinitos. Ahora te metes en internet y hay una cantidad imposible de abarcar en una vida. Tu piensa: entre los artistas conocidos, los que asoman, los que publican discos, los que sólo publican un tema de vez en cuando, las colaboraciones, todos los tipos musicales habidos y por haber y, sobre todo, el acceso que tenemos para conocer la música que se hace en cualquier parte del mundo. ¿Tu sabes qué es eso? No hay horas en todo el día para escuchar todo lo que se hace.

— Visto así, algo de razón tiene.

— Antes de internet, creíamos que todo lo que se producía en el mundo estaba en las tiendas de discos y sobre todo, soñábamos con visitar las de Estados Unidos, en concreto Nueva York, donde se cocía mucho, o Londres o París. Parecía que no se hacía música en ningún otro lugar del mundo. ¿Cuánta ingenuidad! A ver,  ¿qué me has traído hoy?

— Pues la verdad es que no tengo ni idea. He tomado una decisión. Ya que, según usted, soy un desastre musical…

— Que lo eres.

— Y no tengo ni idea…

— Que no la tienes.

— Pues eso, para curarme en salud, lo que voy a hacer a partir de hoy es compra discos por lotes, traérselos y que usted me ilustre con su sabiduría.

— Noto cierto “tonito” de vacile.

— Para nada, jefe, para nada.

— No sé, no sé. A ver que has traído.

— Espere que los saco de la bolsa.

— ¡Ostras! Esto sí que no me lo esperaba. Bueno, si has comprado un lote es normal que no me lo esperara. ¿Tu sabes quién es este cantante?

— ¿José José? Ni papas.

— Si es lo que yo te digo. Tu te quejas de las collejas que te doy, pero es que te las ganas a pulso, de verdad.

— Por eso no voy a elegir los discos nunca más y así me evito su mala leche. A ver, ilústreme sobre este cantante.

— Escucha, ignorante. José José, para los que sabemos de música, conocido también como “El príncipe de la canción” es uno de los más grandes cantantes, autores y productores mexicanos que ha dado la historia de la música.

— Eso es una buena carta de presentación.

— Es uno de esos artistas que lo han conseguido todo, pero currando de verdad, como se hacía antes. Que venga de una familia de músicos sólo le sirvió para meterle el gustillo en el cuerpo, pero si no trabajas… olvídate.

— Eso es bueno.

— Además, es de los que ha creado escuela. Fue actor y ese tipo de interpretación actoral la utilizó en su manera de cantar y de hacer los vídeos de sus temas musicales. Claro, como se hizo famosos a nivel mundial, muchos otros cantantes y artistas imitaron ese estilo tan particular.

— ¡Caray!

— Este tío ha vendido, según parece, más de 250 millones de discos, ha ganado premios como para decorar una casa. Y lo de siempre, varias esposas, hijos, todo. Su vida es una película, imagino que con sus altos y sus bajos. Lo que sí es cierto es que no se puede entender la historia de la música internacional latina sin que José José exista en ella.

— Pues nada jefe, lo mejor va a ser escucharle, que ya me está entrando el gusanillo. Voy a limpiar los discos mientras prepara el equipo musical y así los escuchamos todos. Creo que va a ser una buena sesión de música.

— Seguro que sí.

Abrazos musicales.

 

© La Mirilla Curiosa

Sofía Ellar

Hay algo extraño, para mí, en esta cantante: Sofía Ellar. La escucho atentamente y, en ocasiones, me recuerda las voces de otras artistas femeninas, pero a medida que sigue sonando en mis oídos, me doy cuento de que no es así. Tiene voz propia, calidad, claridad y una delicada fuerza.

Ella es el centro y a su alrededor se va entretejiendo un pequeño universo que va creciendo poco a poco y al que se le van añadiendo más matices convertidos es músicos, letras frescas, cercanas, sonidos que te hacen recordar aquellos momentos que recuerdas con cariño; que, en ocasiones, extrañas.

Pero también, ese universo está lleno de colores, colaboraciones y mucho camino que recorrer y en el que encontrar nuevos pequeños universos que, si sigue creciendo, se harán muy grandes…, y seguro que más que grandes.

Tengo la sensación que los pequeños pasos, pero firmes, son los que están marcando su trayectoria musical.

Algo a destacar es que, aunque para muchos es una desconocida, su voz es habitual en muchas colaboraciones con artistas más que conocidos o con el peso suficiente para que se reconozca su trayectoria.

Es como que no parezca que esté, pero está y cuando la escuchas, el espacio físico y auditivo se llena y no puedes volver a escuchar aquel tema musical si no es con su voz, con lo que transmite con su voz. Eso no es fácil de conseguir,  ni de hacer llegar dentro de alguien. A mi me transmite lo que canta y llega dentro.

¿Si pienso que debería de tener mayor repercusión? Sí y no. Creo que tiene la calidad y el sonido para volar lejos y alto, pero tengo la sensación de que su momento no es ahora mismo, que está haciendo las cosas bien, a un ritmo adecuado y que. si su momento llega. cuando esté más que asentada y con un bagaje musical consolidado, entonces estoy seguro de que no la pararán.

En la industria musical no es sólo que sepas, tengas o puedas, sino también estar en el momento adecuado y, sobre todo, tener algo que decir y no sólo un éxito que, en la mayoría de las ocasiones, puede ser demasiado efímero.

Para mí, tiene mucho futuro por delante. Aquí os dejo una selección de sus vídeos para que la disfrutéis.

Abrazos musicales.

© La Mirilla Curiosa

Sarah Vaughan

Sarah Vaughan es una dama del jazz con mayúsculas. Una de esas mujeres negras que, en la década de los 40, cuando en 1942 tenía 18 años, se notaba que iba a tener algo que decir en el mundo de la música. Y lo hizo ganado una edición del Apollo Theatre Amateur Night. en 1943 fue la telonera de Ella Fitgerald. Sigue leyendo “Sarah Vaughan”

Elefantes

Elefantes es la historia de un renacimiento, de cómo un grupo que fue una referencia musical durante, más o menos, la mitad de la década de los 90 hasta la mitad del 2000, momento en el que dijo adiós, desapareciendo del panorama durante demasiado tiempo, tanto que nadie parecía creer en su vuelta o que alguna vez hubieran existido, hasta su reaparición en 2013. Sigue leyendo “Elefantes”