UMI

¿Quién es UMI?

Vale, es una pregunta que podemos hacer de cualquiera artista. Sin embargo, en este caso me refiero a una cantante estadounidense nacida en Seattle, que tiene 22 años y que lleva en esto de la música desde los 18, más o menos.

De padre afroamericano y madre japonesa, quien le enseñó el idioma materno, tanto a leer, escribir y hablar. De ambos aprende a tocar la batería y el piano. Las nuevas tecnologías son las que aportan la capacidad para poder grabar sus primeros temas, con los que va logrando éxitos, que le han abierto un hueco importante en el panorama musical americano y puede que pronto en el internacional.

Su música tiene su base en el Neo Blues y el R&B, lo que le abre un amplio abanico de posibilidades, tanto desde el punto de vista musical como de público.

Suena fresca, con una buena producción, con un camino muy largo que recorrer y espero que se mantenga en una línea ascendente, aunque nunca se sabe. Personalmente, me gusta cómo suena .

Aquí os dejo, como siempre, una recopilación de varios de sus vídeos. Deseo que os guste.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán

La mirilla curiosa

Avalon Jazz Band

Me encanta este grupo. Avalon Jazz Band es un soplo de brisa fresca cuando abres una ventana frente al mar. Pero, ¡oh!, sorpresa, sorpresa; aunque es un grupo por el que corre lo internacional en sus venas, tiene su origen en Brooklyn, Nueva York, gracias a los músicos de jazz Tatiana Eva-Marie y Adrien Chevalier.

El origen de su nombre está en el imaginario de la leyenda de Ávalon, la isla del Rey Arturo.

Lo que hacen no es lo habitual ni lo que les abrirá las puertas a las masas, pero lo que me gusta es que tienen claro qué quieren hacer desde el punto de musical, aunque no sea lo comercial o lo que más consumible. Así, su música toma como base el jazz del París de las décadas de 1930 y 1940, sobre todo el que tocaba el Hot Club de France, que derivó en el Gypsy Jazz o el Jazz Manouche.

La voz de la cantante es una maravilla y los músicos que la acompañan son una auténtica gozada. Lo mejor es ver cómo tocan y disfrutan con lo que hacen. ¿Qué quieres que te diga? Eso es algo que no puedes esconder. Cuando lo que haces es parte de ti y de aquello que has deseado crear; cuando tu época musical, en cuanto a gusto, está tan metida en tus venas, no puedes evitar que se refleje en cada poro de tu piel.

Yo no puedo evitar que me guste lo que tocan; no puedo impedir que mi cuerpo se mueva con su ritmo y que quiera escuchar un tema más y otro y otro. Además, algo que me parece muy interesante de este grupo es que te envuelve con su energía y te hace entrar, desde el primer minuto, en su atmósfera de las noches de clubes de jazz de la Francia de los 30 y 40 y eso no es algo que pueda conseguir cualquiera.

Una imagen fresca, nueva, alegre, potente y, sobre todo, con mucho peso y bagaje a sus espaladas. Los recomiendo por buenos, buenos y mejores todavía.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán.

La mirilla curiosa

The communards

¡Ah! Aquella maravillosa década de los 80, en la que la música sonaba en cada esquina, en cada radio, con diferentes estilos géneros, cada cual más rompedor, más directo, haciendo bailar, botar, entrar en trance, dejar de dormir a miles y miles de jóvenes a lo largo de toda España.

Todo lo que sonaba en las listas de éxitos de las radios se trasladaba directamente a la pista, daba igual que fuera pop, rock, rap, baladas, canción ligera, canción española… Al final, a ciertas horas de la noche y la madrugada bailabas lo que fuera. Pero también ocurrió que, poco a poco, aquel cajón de sastre musical fue necesitando un poco de orden entre tanta cantidad de música y variedad de la misma.

Y entre toda esta vorágine musical, mezclada con la necesidad de la sociedad por encontrar un espacio propio, referencias musicales y personales con quién identificarse y también el hecho de vivir con naturalidad diferentes opciones privadas y/o sexuales, aparece un grupo, The Communuards, que con su primer éxito, You are my world, reventó las pistas de baile con un cantante bajito, con una voz de falsete increíble y abiertamente homosexual que, para mí, es lo menos importante.

Su música fresca, bailable en cualquier espacio, sus buenas melodías y letras, además de los videos, en los que Jimmy Somerville te agotaba sólo de mirar cómo no dejaba de moverse, hicieron de este grupo, aunque sólo fuera por los tres años que estuvo en activo (1985-1988) uno de los más importante de esa década.

Y digo que son importantes porque hoy día sus temas siguen sonando, sus canciones siguen haciendo que movamos las caderas y los conciertos que ofrece el cantante hoy día, aún despues de tantos años, siguen llenándose con aquellos que siguieron a este grupo y también con las nuevas generaciones.

El que diga que no ha bailado una canción de The Communards, miente.

Es por ello y para que os pique de nuevo el gusanillo del baile, que aquí os dejo una recopilación de sus vídeos y éxitos, para que no podáis aguantaros quietos en el sofá.

Ahí lo dejo.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán

La mirilla curiosa

Fran Vázquez — Emotions

Hay personas que han nacido para luchar, con nombre y apellidos, que por mucho que la vida quiera frenarlos; las circunstancias quieran sembrar dudas; los golpes busquen que caigan y que no se levanten del suelo; que los miedos y preocupaciones atenacen, lo que provoca en ellas es el efecto contrario: que miren a los ojos de aquel que busca provocar la tormenta y se enfrenten, luchen por aquello en lo que creen y en lo que hacen.

Todo esto nada tiene que ver con que no se preocupen, cuiden y protejan a sus seres queridos, a su familia o amigos.

En tiempos de pandemia todo se para, se cancela, se corta y obligan a replantearse a uno todo aquello que has hecho hasta ese momento, a reflexionar acerca de los pasos a dar y en qué hacer a partir de ese mismo momento.

Fran Vázquez es uno de esos luchadores que, ante la adversidad, sigue apostando por nuevos proyectos musicales, por grabar discos en los que plasmar aquello que ama, ya sean temas propios originales, en sus diferentes géneros musicales, o bien grabando temas que han sido importantes en su carrera musical, en su camino vital y que le han influido.

Fruto de todo ese bagaje musical y de lo bebido de otros surge Emotions, una segunda parte de otro disco llamado Feelings, proyecto que no salió a la venta en su momento y que, generosamente, Fran regaló a todos aquellos que quisieron escucharlo, mediante la posibilidad de descargarlo gratuitamente durante unos días.

Emotions, además, nace con una edición limitada de únicamente 100 copias, de las que apenas quedará alguna, si es que queda. En este disco podemos encontrar temas como: I don´t want to missing thing, Carrie, Hallelujah, Padre y muchos más que, seguro, harán las delicias de quienes lo compren.

Para quienes conocemos a Fran Vázquez como cantante, sólo decir que es un placer poder escuchar a una de las mejores voces de rock del panorama musical nacional y, no me equivoco si creo que, personalmente, es una de las mejores a nivel internacional. Sus registros vocales te hacen pensar en por qué él, como artista, no tiene la repercusión nacional e internacional que se merece.

Para los que lo conocen en su parte más personal e íntima, entre los que no me encuentro, enhorabuena.

Lo que pongo en valor de él como profesional, es que durante todo este tiempo que la música ha tenido que parar, los conciertos cancelarse y todo lo que gira en torno a ello: trabajadores, locales, promotores, empresas de material musical, etc., y se detiene sin fecha segura de reinicio, no ha dejado de trabajar; de estar delante de sus seguidores en las redes; siempre conectado, subiendo videos, cantando, realizando conciertos para, de alguna manera, hacer que el estar en casa se llevara mejor; preparando nuevos proyectos que ya se van materializando y, lo mejor de todo, comprobando que cuando uno ama lo que hace, cuando el mundo en el que te mueves y crees te apasiona, poco a poco se va viendo esa luz al final del túnel y lo bueno que has sembrado, germina con fuerza.

Para mí, de corazón e intentando ser lo más realista posible, es un placer poder escribir sobre Fran Vázquez porque creo que su constancia, su perseverancia, su manera directa de ser como persona y, sobre todo, su coherencia dentro del panorama musical y en cada proyecto que plasma, hace de esta persona un ser muy grande, tanto desde el punto de vista humano como desde el punto de vista profesional.

Para mí, insisto, Fran Vázquez es una de las mejores voces que he escuchado hasta ahora dentro del panorama rock y no tiene nada que envidiar a muchos de los cantantes más conocidos por muchos.

Creo que merece mucho más reconocimiento del que ha tenido hasta ahora.

Gracias Fran por tu música, por creer en lo que haces y por regalarnos tu música desde lo más profundo de tu alma.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán.

La mirilla curiosa

Amparanoia

Para abordar al grupo Amparanoia hay que hacerlo con un antes y un ahora. Ello se debe a que, para mí, son dos momentos diferentes y dos realidades musicales distintas.

El antes tenemos que situarlo entre los años 1997-2008. El grupo Amparanoia nace en Madrid y, como dice Amparo Sánchez, se fue construyendo transitando por las calles de Malasaña y Lavapies. Su álbum de debut, bajo este nombre artístico, fue “El poder de Machín”.

El éxito de este grupo se basaba en la frescura que aportaron a la música, sus letras y, sobre todo, lo novedoso de sus ritmos, entre los que se fusionaban diferentes géneros como el blues, el soul, boleros, rancheras, rumbas, música popular sudamericana, etc.

Imagino que, cuando decidieron terminar con este viaje musical en el 2008, ha sido porque fueron conscientes de que ya no daba para más, que estirar el chicle se puede hacer hasta cierto punto y que, si sigues una camino en el que, al final, no hay nada nuevo que aportar y que se puede caer en el bucle de repetir constantemente la formula de un éxito sin innovar o buscar otras caminos, lo mejor es pararse. El hecho de cerrar un círculo es algo que es bueno y que le da un cierto respeto al que toma esa decisión.

Ahora, en 2021, Amparanoia vuelve con nuevo disco, “Himnopsis Colectiva”, producida por Amparo Sánchez para su sello Mamita Records.

Al escuchar varios de sus temas, entre ellos “El día que no”, notamos que vuelve a rescatar los colores, los ritmos, la energía que que fue el sello de identidad del grupo. El recorrido de esta continuación de la aventura dependerá de lo que sienta el público que aporta de nuevo, de cómo sea capaz de conectar con una generación posterior a la les dio éxito y, como no podía ser de otro modo, el interés de las cadenas musicales para que entre en las listas y suene en las ondas como lo hacía antes.

Os dejo una recopilación de sus temas.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán.

La mirilla curiosa.

Rebeldes

Cuando uno pronuncia el nombre de Carlos Segarra, inmediatamente aparece en tu memoria, sobreimpresionado, el nombre del grupo Los rebeldes y suena en tu cabeza, de manera nítida y en presente, temas como Mediterráneo, Bajo la luz de la luna, Mi generación y otras muchas canciones que marcaron una época y, como dice el tema, toda una generación.

Este grupo, nacido en 1979, en Barcelona, y que continúa su camino en la actualidad, se atrevió a introducir en el panorama musical español, en la época de la movida, un género por el que pocos apostaban, pero que ellos llevaban en la sangre y que mostraba a las claras una cultura musical diferente y, sobre todo, profunda y potente. Este género fue el Rock, pero más concretamente el Rockabilly, al que asociamos directamente con la cultura americana propiamente dicha: sombrero de cowboy, guitarra eléctrica o banyo, ropa muy vaquera, infinitas praderas, ganado y un timbre de voz muy especial.

Si alguno espera que vomite aquí la biografía musical del grupo, ya puede ir esperando. Lo único que puedo decir es que pocos grupos ha dejado huella de verdad en la música y este grupo es uno de ellos, pero lo que mas me reconforta es su coherencia con aquello que tocan, con aquello que les gusta en lo que a música se refiere.

Más de 20 discos avalan una trayectoria que pocos pueden igualar, pero lo más importante es que tienen un público fiel, muchos éxitos a sus espaldas, pocas ciudades que no hayan llenado sus conciertos en sus estadios y, lo mejor, una voz inconfundible, que queda grabada en la memoria y un sonido grabado a fuego en la piel de muchos hombres y mujeres que crecieron con ellos, junto con muchos hijos de esos incondicionales, que siguen cantando las canciones que escuchaban de boca de sus padres y en los discos y cedés que han puesto en los equipos musicales de casa.

¡Cuántos besos se habrán dado muchas parejas, o habrán hecho el amor, en la parte de atrás del coche, escuchando sus canciones! ¡Cuántos chicos y chicas habrán deseado viajar con su coche o la moto por la Ruta 66, desde Chicago (Illinois) hasta los Ángeles, ahora hasta Santa Mónica! Ellas deseando conocer un hombre como Carlos Segarra, pinta de vaquero, malote con sentimientos, patillas, pelo largo y sobrero vaquero, que le cante a la luz de la luna o que la lleve a recorrer el mundo, siempre rodando o conduciendo hacia la puesta de sol, sin nada ni nadie que los pueda detener.

Gracias a ellos, Los Rebeldes, por crear nuevos sueños a una nueva generación que jamás os ha olvidado ni lo harán.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán.

La mirilla curiosa.

1974 – Historia de un Hit Volumen XVII (Ahora en inglés)

—Oiga, jefe.

—Ya estamos. A ver qué quieres ahora.

—Pues que le estaba dando vueltas a la cabeza…

—No, si muy en su sitio no la tienes, la verdad.

—Bueno, jefe, pues lo que le decía. Que estaba yo con mis pensamientos sobre lo importante que es la referencia musical del año en que nacemos, como contexto histórico, y, tras la charla del otro día, me he quedado con una duda.

—Tu dirás.

—La duda que tengo es que los temas que escuchamos sólo eran españoles.

—¿Te diste cuenta ahora?

—¿Qué?

—Lo que yo te diga. Ya lo sabía, pero estaba esperando a que me lo preguntaras. Por eso te tenía preparada una selección de temas en inglés, porque en esa época era lo que molaba más, lo que llamaba más a la gente joven y porque era mucho mas moderno el escuchar música en ese idioma.

—Eso es trampa, jefe.

—No, eso es centrarse en lo que te gusta, que te despistas más que una mosca, pero te doy el beneficio de la duda porque te has dado cuenta tú solito del tema.

—¿Y qué hacemos ahora, jefe?

—Muy sencillo, vamos a ir hasta el mueble donde tengo los discos, localizamos los que tengo en la cabeza y que corresponden al año 1974, hacemos una selección de ellos y los escuchamos, para que te des cuenta de que muchos de los sonidos, ritmos y matices musicales están más que utilizados en los grupos actuales, que parecen que no han evolucionado ni saben hacer música sino es tomando prestado lo de mis viejos conocidos.

—Es usted un poco moñas, ¿no?

—¿Yo, moñas? ¿Pero de dónde has sacado tu esa expresión, que podía ser de mi abuelo? Escúchame bien, chaval. Ya les gustaría a muchos de tus colegas, amiguitos músicos, componer, aunque sólo fuera una vez en la vida, un tema que se acercara a alguno de los que vamos a escuchar. Te puedo asegurar que la calidad, las letras, ritmos, las voces, de esa época, raramente las escucharás ahora si no es con millones de filtros y el autotune. Antes, o valías, y valer significaba saber cantar y tener buena voz, o de patitas a la calle a trabajar de lo que fuera. Todos querían triunfar, pero sólo unos pocos y muy buenos llegaban arriba. Ahora es todo negocio, marketing y dinero para las radios y la tele. Grupos y cantantes que, la mayoría de las veces, no pueden cantar fuera de un estudio porque se nota que son un producto de programas informáticos, y los que valen de verdad se cuentan con los dedos de la mano.

—Está usted muy combativo hoy.

—No, lo que pasa es que estoy hasta la higa de que nos quieran vender música que no lo es, sino bases de ritmos, que me parece bien, pero que está demasiado enlatado; cantantes que no lo son; grupos que ni se acercan a lo que significa ese concepto y que me hablen de nueva música cuando, en la mayoría de las ocasiones, son remezclas o refritos de clásicos de toda la vida.

—¿Y qué hacemos, jefe?

—Lo que te acabo de decir. A poner los vinilos y a disfrutar.

—Ya estábamos tardando.

—Lo que te dije el otro día: no todo está perdido.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán

La mirilla curiosa.

Red Baraat

Red Baraat es una banda de New York liderado por Sunn y Jain, integrada por otros músicos, la mayoría de ellos intérpretes de instrumentos entre los que destacan los metales, saxofón, trompeta, además de otros como la batería y la guitarra.

Pero uno de los instrumentos más característicos de esta banda es uno de percusión: el dhol, tambor que se toca golpeando ambos lados con dos palos, uno de madera y otro de bambú, y que el intérprete se cuelga al cuello con una correa.

Esta banda toma como referencias musicales la música bhangra, relacionada con la etnia panjabi, que emigró de la región de Punjab, en el norte de la India, sobre todo a Gran Bretaña, Canadá, Estados unidos, y otros países.

Y lo que quieren mostrar llega de una manera directa, con energía y crea una atmósfera en la que la música alegre popular se fusiona con otros sonidos, creando un una conexión brutal entre la banda y el público. De ahí que con esta mezcla de música y ritmos hayan hecho infinidad de concierto (en 2011 más de cien conciertos).

Son un referente en el panorama musical y, sobre todo, en el directo de sus conciertos, con los que ha recorrido muchos países, infinidad de festivales, entre ellos algunos de los más importantes de jazz, creando un universo propio y necesario un año tras otro.

Quizá para muchos no sea un grupo conocido o, directamente, no se sepan quienes son, lo cual no está reñido con tener un enorme número de seguidores, aforos llenos en los conciertos, bagaje musical de sus integrantes y discos que se venden en cualquier parte del mundo.

Lo que ocurre con esta banda es lo que les pasa a muchas otras: no están reconocidas en los medíos, pero sí por un público más abierto que, en muchas ocasiones, tiene mucho más conocimiento musical que quien sólo busca, tras la mesa de un despacho, un éxito puntual y no una trayectoria.

¿Quieres disfrutar, quieres pasarlo bien, quieres conectar con una banda que te va a dar mucho más de lo que esperas? Entonces Red Baraat es lo que buscas.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán

La mirilla curiosa

Amaraae


Esta mujer Amaarae es una artista multifacética que, además cantante, también compositora, productora e ingeniera de sonido. Nacida en Nueva York, pero con orígenes en Ghana, donde se crió, se ha consolidado como una de las referencias musicales más importante en su país y en el África Occidental.

Sus influencias, en cuanto a ritmos, van desde el R&B, Soul, Afro-fusión y el Ate, creando un universo ecléctico en su música, bañada por sonidos de artistas y grupos tan conocidos como Billie Holiday o Fleetwood Mac.

El camino de esta mujer, como artista, esta marcado por un camino en el que ha recorrido kilómetros para tocar en locales como Ghana Café Kwae, Shop Accra o Vine Lounge, gracias a los cuales ha logrado la fidelidad de aquellos que la han escuchado en sus concierto.

Esa misma implicación y trabajo constante, además de un crecimiento como artista y cantante profesional, le ha hecho ser un referente en la música a nivel internacional, recibiendo reconocimientos en muchos ámbitos relacionados con la música y también en otros completamente diferentes.

Estamos ante una artista joven, pero con un bagaje muy grande, que ha escrito también, a través de historias cortas, publicadas en Okay África, las dificultades para poder hacer su carrera musical como mujer en una cultura dominada por hombres. Es decir, estamos ante una mujer que ha luchado para conseguir lo que quiere y mantener lo que tiene, que ha tenido que enfrentar no sólamente a las dificultades para abrirse paso como artista sino también a una sociedad que minusvalora a la mujer como creadora y artista.

Es una de esas personas que merece la pena escuchar y, sobre todo, alguien a quien tener en cuenta y seguir si te gusta la buena música y otra forma de mostrar la música.

Abrazos musicales

Alejandro Guillán

La mirilla curiosa

1974 – Historia de un Hit Volumen XVI

—Oiga, jefe.

—Dime, pimpollo.

—¿Eh?

—¡Cuánta ignorancia social, por Dios! A ver, ¿qué se te ha perdido?

—Pues estaba pensando que, muchas veces, no somos conscientes de la música que escuchamos cada día, cada año. Es mucha y llega un punto en que es casi inabarcable.

—¿Sabes qué pasa, chaval? Que no nos damos cuenta de su importancia. En mi época, la música no era tanta como es ahora, pero, a diferencia de hoy día, marcó mucho a la gente, incluso una generación. Los cantantes eran reconocibles y, sobre todo, los temas musicales se mantenían en el tiempo, lo que ha hecho que generaciones posteriores y actuales las sigan tarareando y cantando. Ahora, la mayoría suenan igual o muy parecidas, con lo que es muy difícil recordarlas y ya no te digo a quien las interpreta, que esa es otra. Ahora, la mayoría son voces, pero no artistas. Se ha perdido mucho eso de que el cantante fuera también músico, letrista o ambas cosas.

—Hombre, jefe. Le doy la razón en eso, pero estará conmigo en que ahora hay muchas opciones, estilos y, sobre todo, acceso a músicas del mundo a las que antes era imposible llegar.

—Eso no te lo discuto, pero se ha perdido la esencia de la personalidad del artista, del grupo. Te voy a hacer una pregunta.

—Suéltela, jefe.

—Además de los nombres de grupos y artistas que suenan en las radiofórmulas de turno, ¿puedes decirme el nombre de diez grupos o cantantes actuales?

—Claro, jefe. Vera…

—Venga, dime el primero.

—Sí, hombre. Este…

—¿Qué?

—Es que…

—Ni papas, ¿verdad?

—¡Porras! Pero seguro que, si yo le pregunto por alguno de su época, no se acuerda de casi ninguna.

—¿Me estás retando? Vale, pregunta chaval.

—¿En serio?

—Claro.

—Luego no me vacile.

—¿Tienes miedo?

—La madre que lo…

—Chaval…

—Vale, vale. A ver… sí, lo tengo: 1974

—Mira, en ese año nació un amigo mío. Alejandro. Y recuerdo perfectamente lo que sonaba en esa época: Las Grecas, Juan pardo, Camilo Sesto, Dannny Daniel, Fórmula V, Roberto Carlos, Patxi Andión, Manolo Otero, Jose María Guzmán, Alcatraz y para joder, te digo uno más, Doctor Pop. ¿Qué? Y sin despeinarme.

—Está bien, jefe. Ahí me ha ganado.

—Y por goleada.

—Pero ahora me tiene que poner los temas para escuchar.

—Pues siéntate y disfruta, que voy a buscar en mi discoteca. Enciende el plato mientras los busco y los ponemos para que te culturices, musicalmente hablando.

—Gracias, jefe.

Abrazos musicales.

Alejandro Guillán

La mirilla curiosa